Lasaña de Zuchini
Esta lasaña de zuchini es la prueba de que la cocina 100% vegetal puede ser súper nutritiva, deliciosa y sorprendente.
El zuchini crudo cortado bien fino no solo aporta un toque crocante que eleva la textura del plato, sino que también suma un gran valor nutricional, es una receta perfecta para disfrutar en casa, en una cita o para agasajar a tus amigos.
Preparation Time: 25 minutosIngredients
(4 porciones)
- 1 taza de soja texturizada (previamente hidratada en agua caliente y bien escurrida)
- 1 taza de champiñones rallados
- 6 tomates redondos maduros
- 2 dientes de ajo picados
- 1 ramita de albahaca fresca
- 1 cebolla grande picada finamente
- 5 zuchinis (zapallitos alargados verdes) grandes y firmes
- Sal y pimienta negra a gusto
- Aceite de girasol o de oliva
Preparation
Para el relleno de soja:
En una sartén u olla, calentá un chorrito de aceite, agregá la mitad de la cebolla picada y salteala a fuego medio hasta que esté transparente y apenas dorada (caramelizada).
Incorporá la soja texturizada (ya hidratada y súper bien escurrida para que no aporte agua) junto con los champiñones rallados, condimentá con sal y pimienta a gusto, cociná por 5 minutos y reservá en un bol.
Para la salsa de tomate:
En otra olla, agregá un poquito de aceite y salteá el resto de la cebolla, cuando empiece a tomar color, sumá el ajo picado para que se dore apenas (cuidá que no se queme).
Añadí los tomates cortados en cubitos chicos junto con 1 taza de agua. Cociná a fuego lento hasta que los tomates estén bien tiernos y se deshagan, formando una salsa rústica.
Sumá la albahaca finamente picada y volcá acá adentro el relleno de soja y champiñones que tenías reservado, mezclá bien para que todo se integre a fuego bajo durante 5 minutos y apagá el fuego.
Para el armado de la lasaña:
Lavá bien los zuchinis, con la ayuda de una mandolina o un cuchillo bien afilado, cortalos a lo largo en láminas finitas (estas van a ser nuestras “sábanas” de pasta cruda).
En una fuente o directamente en los platos donde vayas a servir, colocá un par de láminas de zuchini crudo como base, cubrí con una buena capa del guiso caliente. Volvé a repetir alternando capas de zuchini y de relleno hasta armar unas 3 pisos por porción.
¡Serví y disfrutá inmediatamente! El contraste del relleno caliente con el zuchini crudo y crocante queda espectacular.