Dulce de leche vegano

Hay muchas formas de preparar dulce de leche sin ingredientes de origen animal, y esta receta es una de las más logradas. Con pocos ingredientes y sin necesidad de procesos complicados, se obtiene una textura cremosa y un sabor profundo, ideal para rellenar alfajores, untar en las tostadas del desayuno, acompañar frutas, panqueques, galletitas o lo que se te ocurra. ¡Un infaltable para tener siempre en la heladera!

Ingredients

  • 1 taza bien compacta de azúcar mascabo (o azúcar integral de caña)
  • 10 cdas. colmadas de leche de soja en polvo
  • 2 tazas y media de agua (divididas: 2 tazas para la base y 1/2 taza para disolver la maicena)
  • 1 cdita. de esencia de vainilla
  • 2 cdas. de azúcar mascabo adicional
  • 1 1/2 cda. de almidón de maíz (maicena)

Preparation

Para la cocción del dulce

Calentá dos tazas de agua en una olla pequeña. Cuando rompa el hervor, apagá el fuego y agregá el azúcar mascabo, removiendo bien con una cuchara de madera o un batidor de alambre hasta que se haya disuelto completamente y no queden cristales. Volvé a encender el fuego al mínimo, añadí las dos cucharadas de azúcar adicional (si elegís usarlas para darle más color) junto con la esencia de vainilla.

Sumá la leche de soja en polvo y batí enérgicamente con el batidor de alambre durante al menos un minuto completo para deshacer cualquier grumo que pueda formarse y lograr una base lisa. Subí un poco el fuego para mantener una temperatura media-baja. En la media taza de agua restante que tenías reservada, disolvé muy bien la maicena y agregala lentamente en forma de hilo a la olla, sin dejar de batir en ningún momento.

Para el espesado y guardado

Seguí cocinando a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente con el batidor o una espátula de silicona, prestando especial atención al fondo y a los bordes de la olla para que no se pegue ni se queme. Vas a notar que la preparación empieza a espesar y a tomar la textura brillante y típica del dulce de leche a medida que se evapora el líquido.

Cuando consigas una consistencia espesa pero todavía fluida (tené en cuenta que al enfriarse en la heladera va a tomar mucho más cuerpo), apagá el fuego y pasá el dulce caliente a un frasco de vidrio previamente esterilizado. Dejá que se temple a temperatura ambiente antes de taparlo y guardarlo. Conservalo en la heladera, donde se mantiene en perfectas condiciones por varios días para usar cuando te agarre el antojo dulce.

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