Empanadas de Ricota y Espinaca
Las empanadas rellenas de ricota son un plato tradicional exquisito, caracterizado por su sabor delicado y su masa crocante por fuera.
En esta versión, transformamos la receta completamente a base de plantas, demostrando que es posible cocinar y disfrutar de estos sabores auténticos sin necesidad de utilizar productos de origen animal.
Preparation Time: 40 minutosIngredients
(10 a 12 empanadas)
para la masa
- ½ kg de harina de trigo común
- ½ cdita. de sal
- 1 cdita. de polvo de hornear (tipo Royal)
- 3 cdas. de lino + 3 cdas. de chía (ambas molidas/en polvo)
- 1 cdita. de azúcar
- ¼ de taza de aceite de girasol o maíz
- 1 taza de leche de soja neutra (o agua)
para el relleno
- 2 tazas de ricota de semillas (girasol)
- 10 hojas de espinaca frescas cortadas en tiras finas (juliana)
- 2 cdas. de cebolla picada finamente
- 1 diente de ajo picado finamente
- El jugo de 1 limón
- Sal a gusto
- 1 cdita. de levadura nutricional en copos (opcional)
Preparation
Para la masa:
En un bol grande, mezclá la harina, la sal, el polvo de hornear, la chía, el lino molido y el azúcar, hacé un hueco en el centro de los secos y agregá el aceite junto con la leche vegetal (o agua).
Amasá bien con las manos hasta lograr una masa suave, lisa y maleable, dejá reposar la masa tapada con un paño limpio y seco durante 10 minutos.
Para el relleno:
En un recipiente amplio, poné la ricota de semillas, la cebolla, el ajo y el jugo de limón, integrá todo muy bien, agregá las tiras de espinaca, revolvé con suavidad y rectificá la sal a gusto (si querés, sumale la levadura nutricional acá).
Para armar las empanadas:
Estirá la masa con un palo de amasar sobre una superficie enharinada, dividila en porciones pequeñas, armá bolitas y colócalas en una fuente o asadera para horno (podés aceitarla apenas o usar papel manteca).
Estirá cada bolita en forma de cuadrado (o círculo si preferís el formato tradicional argentino), colocá una cucharada generosa de relleno en el centro.
Doblá la masa a la mitad formando un triángulo (o semicírculo) y sellá bien los bordes presionando con un tenedor para asegurarte de que el relleno no se salga.
Cocinalas en un horno precalentado a 180 °C durante 20 a 25 minutos hasta que la masa esté doradita, o freílas en abundante aceite caliente si te gustan más picantes y crujientes. ¡Servilas calentitas!