Leche, Crema, Queso y Manteca de Garbanzo
En la cocina vegana, los garbanzos se destacan por su versatilidad y valor nutricional, permitiéndonos crear alternativas ricas y saludables a los lácteos tradicionales. Al elegir estos productos evitamos las prácticas crueles de la industria láctea, donde las vacas son separadas de sus crías y sometidas a un ciclo constante de ordeñe y preñez.
Las recetas de leche, crema, manteca y queso a base de garbanzo no solo son una opción económica y fácil de preparar, sino que también representan una elección consciente por el bienestar animal. Cada vez que optamos por estas alternativas, promovemos un mundo más compasivo y justo.
Acompañame en este viaje culinario y descubrí cómo los garbanzos pueden transformar tus comidas y tu perspectiva. ¡Es hora de preparar, compartir y disfrutar el cambio!
Tiempo de preparación: 40 minutosIngredientes
Para la leche
- 2 tazas de garbanzos remojados al menos 12 horas
- 2 litros de agua + 1 litro opcional
Para el queso
- 1 taza de garbanzos cocidos
- 1 taza de agua
- 2 cdas. de levadura nutricional (opcional)
- 5 cdas. de vinagre de manzana
- 4 cdas. de maicena (fécula de maíz)
- 5 cdas. de aceite (de girasol o maíz)
- 1/2 cda. de sal
Para la manteca
- ½ taza de garbanzos cocidos
- ½ taza de agua
- ¼ taza de aceite de coco
- ¼ taza (60 ml) de aceite de oliva
- 1/2 cdita. de cúrcuma
- 1/2 cdita. de ajo en polvo
- 1/2 cda. de orégano seco o mezcla de finas hierbas
- 1 cdita. de sal
Para la crema
- 1 taza de garbanzos cocidos
- 1/2 taza de agua de cocción de los garbanzos, o agua
- 1/2 taza de aceite
- 1 cdita. de sal, o a gusto
- 1 cda. de cebolla en polvo
- 4 cdas. de vinagre de manzana
- 1 cdita. de sal
Preparación
Para la leche
Poné una taza de garbanzos en la licuadora junto con un litro de agua y licuá durante 1 minuto. Colá con un colador fino. Repetí este paso con el resto del agua y los garbanzos. Cuando tengas los dos litros, pasalos por un paño fino o una bolsa para leches vegetales, para que quede sin residuos.
Llevalo al fuego y, revolviendo todo el tiempo, dejá que hierva a fuego bajo durante 10 minutos. Dejá enfriar y volcá en una botella o jarra de vidrio. Si la querés más líquida, una vez fría licuála con 1 litro más de agua y vas a lograr la consistencia ideal para el desayuno con cereales o para tomar sola con galletitas.
Esta leche vegetal es perfecta para preparaciones dulces y licuados, ya que por su consistencia da un espesor ideal.
Para el queso
Licuá todos los ingredientes. Volcá la mezcla en una cacerola chica y llevá a fuego medio-bajo.
Con un batidor de mano o cuchara de madera, revolvé hasta que empiece a espesar y tome una consistencia elástica. Seguí revolviendo hasta que quede tan espeso que cueste moverlo.
Volcá esta mezcla en un molde con la forma que le quieras dar al desmoldarlo. Llevá a la heladera y podés comerlo en 1 hora. Si querés un sabor más concentrado, dejalo 3 días en la heladera, en el mismo recipiente con tapa hermética.
Para la manteca
Licuá los garbanzos con el resto de los ingredientes hasta obtener una mezcla suave. Volcá en un recipiente con tapa hermética, dejá enfriar a temperatura ambiente y llevá a la heladera al menos 2 horas.
El resultado va a ser una manteca suave, perfecta para untar o condimentar tus platos a gusto. Si querés una consistencia más cremosa, usá leche de soja sin azúcar en lugar de agua.
Para la crema
Poné todos los ingredientes en la licuadora y licuá a velocidad alta durante 1 minuto. Fijate la consistencia: si la querés más líquida, agregá agua de a cucharadas hasta lograr la textura deseada.
Volcá la mezcla en un frasco de vidrio y llevá a la heladera al menos 30 minutos antes de usar.
Antes de servirla, siempre revolvé un poco. Yo la pongo en un pomo dispenser de esos que se usan en las hamburgueserías, para servirla más fácil en los platos.
¡Que la disfrutes!